El Tao de los caballos

Cuentos de los sabios taoístas

Cuentos toaistas Yo amo meditarEl príncipe de Zhao tenía una pasión desmesurada por las carreras de carros. Durante años, había tomado lecciones con su cochero, que era un maestro auriga de fama. Pero cada vez que el príncipe competía contra él, llegaba  último, aún cuando hubiese elegido para su tiro a los mejores corceles de sus caballerizas. Un dá en el que perdió una vez más ante toda su corte reunida, el señor bajó furibundo de su carro y le dijo a su cochero:

– Te he ofrecido vestdios de brocado, piedras preciosas, jades de un valor incalclable a cambio de tus servivcios. ¡Pero tu, ingrato, todavía no me has enseñado todos tus secretos!

tao de los caballos Yo amo meditar– Magestad, no todo se puede comprar. No puedo vender el Tao de los caballos.

– ¿Qué quieres decir?

– Un buen cochero debe hacer el vacío en su mente para unirse con el soplo de sus corceles. Cuando vais en cabeza, temeís que os adelante. Cuando vais detrás de mi, no pensáis más que en adelantarme. Vuestra mente está siempre concentrada en mi. ¿Cómo queréis, entonces, haceros uno con vuestros caballos y estar en armonía con su Tao?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s